Gerente de Calidad
Por Mario La Gatto - 23/09/2007 - 22:48

El tiempo y los campeonatos van pasando y el fútbol de River va acumulando frustraciones. Es una curva descendente que parece no tener fin. Unos pocos triunfos por año – el 3 a 1 a Boca o el 5 a 0 a Vélez - no son ni remotamente suficientes. River no puede vivir de unas pocas tardes inspiradas..
Los partidos los ganan o pierden los jugadores que salen a la cancha, pero… un DT tiene que saber hacer jugar a su equipo. El DT es responsable de los jugadores que contrata y también de los que deja ir. Es responsable de cómo “arregla” al equipo luego de una mala actuación. DAP demostró no saber contratar: la mayoría de los jugadores que hace traer no rinden en River. Dejó ir a jugadores que ahora nos hacen falta, como por ejemplo el Rolfi Montenegro.
No se nota la mano de DAP luego de una derrota. River sólo mejora por una o dos fechas, para volver a caer enseguida. No hay una formación estable y sí mucha improvisación. Jugadores contratados para una posición juegan en otra; algunos actúan en posiciones que claramente no conocen. El equipo no tiene un patrón de juego y depende siempre de la inspiración de algunos. Hay muchos lesionados y el estado físico de los jugadores deja que desear. No hay un líder en campo, ese jugador que asume la responsabilidad y pone orden cuando las cosas no salen bien.
Todo esto es responsabilidad del DT, que debe “generar” calidad. Todas estas fallas son particularmente nefastas en torneos cortos, como la Libertadores o Sudamericana, que no dan muchas oportunidades de recuperación y en que un resultado negativo puede significar la eliminación.
El River actual parece no tener arreglo. Con esta larga seguidilla de fracasos es evidente que DAP no es el gerente de calidad que River necesita. No tengo dudas de que los hinchas serían capaces de parar un equipo más eficiente y competitivo que los de DAP.
La hora del cambio ha llegado; no debe ser ignorada. Ahora se trata de cambiar con inteligencia. Ya transcurrió 50% del plazo solicitado por DAP en julio. Hagamos los cambios necesarios antes que sea demasiado tarde.
Los partidos los ganan o pierden los jugadores que salen a la cancha, pero… un DT tiene que saber hacer jugar a su equipo. El DT es responsable de los jugadores que contrata y también de los que deja ir. Es responsable de cómo “arregla” al equipo luego de una mala actuación. DAP demostró no saber contratar: la mayoría de los jugadores que hace traer no rinden en River. Dejó ir a jugadores que ahora nos hacen falta, como por ejemplo el Rolfi Montenegro.
No se nota la mano de DAP luego de una derrota. River sólo mejora por una o dos fechas, para volver a caer enseguida. No hay una formación estable y sí mucha improvisación. Jugadores contratados para una posición juegan en otra; algunos actúan en posiciones que claramente no conocen. El equipo no tiene un patrón de juego y depende siempre de la inspiración de algunos. Hay muchos lesionados y el estado físico de los jugadores deja que desear. No hay un líder en campo, ese jugador que asume la responsabilidad y pone orden cuando las cosas no salen bien.
Todo esto es responsabilidad del DT, que debe “generar” calidad. Todas estas fallas son particularmente nefastas en torneos cortos, como la Libertadores o Sudamericana, que no dan muchas oportunidades de recuperación y en que un resultado negativo puede significar la eliminación.
El River actual parece no tener arreglo. Con esta larga seguidilla de fracasos es evidente que DAP no es el gerente de calidad que River necesita. No tengo dudas de que los hinchas serían capaces de parar un equipo más eficiente y competitivo que los de DAP.
La hora del cambio ha llegado; no debe ser ignorada. Ahora se trata de cambiar con inteligencia. Ya transcurrió 50% del plazo solicitado por DAP en julio. Hagamos los cambios necesarios antes que sea demasiado tarde.





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