Por Javier García - 31/12/2008 - 14:24

River 2008: Del cielo al infierno en seis meses

¿Cómo definir en una palabra el año de River? Cambiante, podría ajustarse a la perfección. Recordemos como arrancó el 2008: pidiendo un título, clamando por una nueva alegría que se negaba hacía cuatro años. El equipo de Simeone venía bien, hasta que en mayo se mandó una mancada histórica ante San Lorenzo que muchos calificaron como la “peor vergüenza de la historia de River” y para colmo con días de antelación había caído dando pena en La Bombonera.

Sin embargo, ese equipo supo reponerse. ¿Cómo? Desde la magia de Ortega, que aparecía a cuentagotas pero cuando lo hacía demostraba por qué es quien es dentro del mundo River; desde la explosión de Buonanotte, que junto a Ariel se convirtió en el arma más importante de River; y desde la seguridad de Carrizo, que hasta que Ortega se encendió fue quien mantuvo el barco a flote. Imposible no sumar el desparpajo de Alexis Sánchez, que hacía ver las estrellas -y las amarillas- a los delanteros rivales. Ese equipo, apoyándose principalmente en estos cuatro factores, fue campeón. No necesitó de triangulares extraños, pegó el grito una fecha antes del final ante Olimpo en Núñez. Una multitudinaria Caravana cerró el primer semestre.

Entonces el segundo semestre arrancó lleno de ilusiones. La pelea Simeone-Ortega había alejado al “Burrito” del club. Alexis se volvió a Italia. Carrizo por fin se fue a la Lazio después de un par de intentos fallidos. Abreu fue tentado por los dólares israelíes. River había traído a Santiago Salcedo, Martín Galmarini, Robert Flores y Facundo Quiroga. Con ellos, más Buonanotte, Ahumada, Abelairas, Augusto, Tuzzio, Ferrari, Falcao y Villagra aspiraba a repetir el título o a ir por la Sudamericana.

Pero comenzó decididamente mal. Ello quedó en evidencia en la cuarta fecha, cuando el equipo igualó 0-0 con San Lorenzo en el Monumental. Ahí el “Cholo” aseguró que el equipo aparecería en la sexta fecha, pero jamás apareció. River extrañaba horrores a Ortega, a Carrizo, a Alexis y a Buonanotte, que estaba teniendo un Apertura para el olvido. Tampoco levantaban Abelairas, Augusto y Ahumada, por citar algunos ejemplos concretos.

Llegó el Superclásico y River lo perdió con un hombre más. Ahí estalló la caldera. El equipo andaba último por el Apertura, muy atrás quedaban esas ilusiones de bicampeonato. Sólo quedaba la Sudamericana. La ida en Núñez contra las Chivas de México por los octavos de la Copa fue 1-2. Y con los ánimos aún más caldeados, River fue a Guadalajara. Al término del primer tiempo, se imponía 2-0 y se traía el pase a cuartos. Pero un tacazo de Ahumada, con cero sentido de la oportunidad, le permitió a los mexicanos empatar 2-2. River afuera y días después, Simeone afuera. Entonces quien agarró el fierro caliente fue el exitoso Gabriel Rodríguez y River volvió al triunfo tras doce partidos, pero después volvió a la mediocridad de siempre y terminó último el campeonato, como merecía.


Así se fue el 2008. Con la sensación de que River supo estar en el cielo pero en seis meses también pudo sentir lo que era el infierno. Veremos qué le depara el 2009; lo único seguro por ahora es que “Pipo” Gorosito será el encargado de volver a llevar a River al cielo y asegurarse, al menos, que seis meses después no baje de nuevo.

Últimos videos

Último Partido
River Plate vs. Colón de Santa Fe
Copa Argentina 2013-2014
20/08/2014 - 20:30 hs
Encuesta
Entre rumores de ofertas, ¿la salida de qué jugador diezmaría aún más al equipo de Gallardo?
Ver todas las encuestas
River 2008: Del cielo al infierno en seis meses - River Plate - La Pagina Millonaria - Sitio 100% No Oficial
Por Javier García - 31/12/2008 - 14:24

River 2008: Del cielo al infierno en seis meses

¿Cómo definir en una palabra el año de River? Cambiante, podría ajustarse a la perfección. Recordemos como arrancó el 2008: pidiendo un título, clamando por una nueva alegría que se negaba hacía cuatro años. El equipo de Simeone venía bien, hasta que en mayo se mandó una mancada histórica ante San Lorenzo que muchos calificaron como la “peor vergüenza de la historia de River” y para colmo con días de antelación había caído dando pena en La Bombonera.

Sin embargo, ese equipo supo reponerse. ¿Cómo? Desde la magia de Ortega, que aparecía a cuentagotas pero cuando lo hacía demostraba por qué es quien es dentro del mundo River; desde la explosión de Buonanotte, que junto a Ariel se convirtió en el arma más importante de River; y desde la seguridad de Carrizo, que hasta que Ortega se encendió fue quien mantuvo el barco a flote. Imposible no sumar el desparpajo de Alexis Sánchez, que hacía ver las estrellas -y las amarillas- a los delanteros rivales. Ese equipo, apoyándose principalmente en estos cuatro factores, fue campeón. No necesitó de triangulares extraños, pegó el grito una fecha antes del final ante Olimpo en Núñez. Una multitudinaria Caravana cerró el primer semestre.

Entonces el segundo semestre arrancó lleno de ilusiones. La pelea Simeone-Ortega había alejado al “Burrito” del club. Alexis se volvió a Italia. Carrizo por fin se fue a la Lazio después de un par de intentos fallidos. Abreu fue tentado por los dólares israelíes. River había traído a Santiago Salcedo, Martín Galmarini, Robert Flores y Facundo Quiroga. Con ellos, más Buonanotte, Ahumada, Abelairas, Augusto, Tuzzio, Ferrari, Falcao y Villagra aspiraba a repetir el título o a ir por la Sudamericana.

Pero comenzó decididamente mal. Ello quedó en evidencia en la cuarta fecha, cuando el equipo igualó 0-0 con San Lorenzo en el Monumental. Ahí el “Cholo” aseguró que el equipo aparecería en la sexta fecha, pero jamás apareció. River extrañaba horrores a Ortega, a Carrizo, a Alexis y a Buonanotte, que estaba teniendo un Apertura para el olvido. Tampoco levantaban Abelairas, Augusto y Ahumada, por citar algunos ejemplos concretos.

Llegó el Superclásico y River lo perdió con un hombre más. Ahí estalló la caldera. El equipo andaba último por el Apertura, muy atrás quedaban esas ilusiones de bicampeonato. Sólo quedaba la Sudamericana. La ida en Núñez contra las Chivas de México por los octavos de la Copa fue 1-2. Y con los ánimos aún más caldeados, River fue a Guadalajara. Al término del primer tiempo, se imponía 2-0 y se traía el pase a cuartos. Pero un tacazo de Ahumada, con cero sentido de la oportunidad, le permitió a los mexicanos empatar 2-2. River afuera y días después, Simeone afuera. Entonces quien agarró el fierro caliente fue el exitoso Gabriel Rodríguez y River volvió al triunfo tras doce partidos, pero después volvió a la mediocridad de siempre y terminó último el campeonato, como merecía.


Así se fue el 2008. Con la sensación de que River supo estar en el cielo pero en seis meses también pudo sentir lo que era el infierno. Veremos qué le depara el 2009; lo único seguro por ahora es que “Pipo” Gorosito será el encargado de volver a llevar a River al cielo y asegurarse, al menos, que seis meses después no baje de nuevo.

Últimos videos

Último Partido
River Plate vs. Colón de Santa Fe
Copa Argentina 2013-2014
20/08/2014 - 20:30 hs
Encuesta
Entre rumores de ofertas, ¿la salida de qué jugador diezmaría aún más al equipo de Gallardo?
Ver todas las encuestas