Cállate, que desesperas

Llamó a conferencia de prensa dando cuenta que, después de varios días sin hablar, tenía algo para decir. Quizás, en un destello de franqueza, reconocería que la inmensidad del Mundo River se le fue de las manos. Tal vez se dignaría a bajar de su pedestal y hacer mea culpa de lo que ocurre en el club ante cámaras y micrófonos. Pero no, José María Aguilar ayer volvió a creer en la ingenuidad del hincha de River para sobrepasar un nuevo torbellino.
“Estamos sólidos. En las próximas semanas vamos a saldar nuestro séptimo presupuesto favorable. Es un récord”, empezó exponiendo, cual loco intenta escaparle a la realidad o como si se estuviera dirigiendo hacia un menudo grupo de incrédulos. Así, con tal subestimación, el presidente millonario quiso aparentar cierta fortaleza institucional (a pesar de todo) y terminó provocando vergüenza ajena.
En primer lugar, Aguilar debiera saber que -más allá de que en la interna política de River históricamente surgieron oportunistas de toda crisis- a ningún hincha y socio le escapa que el camino institucional de River hoy está muy lejos de poder garantizar el “futuro serio e importante” que intenta vender. Porque por más que se jacte de lograr innumerables y reiterados balances con superávit, es de público conocimiento que tales logros se alcanzaron gracias a la exclusiva fuga de jugadores y juveniles, hipotecando así el patrimonio del club.
Y en segundo término, inestabilidad institucional o no al margen, la conferencia de prensa de ayer no debió apuntar a hacer alarde de los aparentes logros dirigenciales. Ayer, Aguilar debió salir a reconocer que el club se le fue de las manos (a tal punto que ya ni se entera de las suspensiones de los partidos) y a intentar unir fuerzas reconociendo errores. Porque para lo que dijo, mejor era callar.
Agregar comentario
Comentarios (3 publicado)
Sólo podrán realizar comentarios aquellos usuarios que hayan registrado su email al Newsletter. Si aún no estás registrado, haz click aquí












Futbol Profesional



sos patetico ojala te agarre un cancer en las manos asi dejas de robar.
gordo choroooooooo¡¡¡¡¡