La hora de la Copa
Por Diego Borinsky (El Gráfico) - 30/04/2008 - 14:19

“Yo sé cómo ganar la Copa”, sacó pecho el humilde Ramoncito este miércoles en Olé. No le vamos a computar la del 95, que recibió en cuartos de final (Babingtón dejó al equipo allí tras pasar a la Católica en octavos) y mancó dos rondas más tarde ante Nacional de Medellín (gol de Higuita en Colombia, definición por penales en el Monumental), porque el hombre recién arrancaba su carrera como entrenador y quizá todavía no conocía la fórmula. Pero sí habría que contar las frustraciones de 1997 (octavos con Racing), 1998 (semifinales con Vasco), 1999 (semi con tres pepas del Palmeiras) y 2002 (octavos con Gremio con escandaloso 1-6 global). O sea: ganó una de seis (17% de efectividad), un rendimiento que no alcanza para mostrar sabiduría de especialista en la materia, como sí podría hacerlo Carlos Bianchi, por ejemplo, que entre Vélez y Boca ganó cuatro de sis disputadas (67 %) y además llegó a una final (perdió en 2004 con Once Caldas). Dicho de otro modo: Bianchi dirigió cuatro Libertadores con Boca y en todas llegó a la final. Eso sí es saber cómo se juega y se gana la Copa.
Hay que empezar por allí, antes de introducirse en el análisis de esta semana de ocho días que resultará vital para River Plate en las decisiones que tendrá que tomar de aquí en más. Parece que Ramón puede decir cualquier cosa, porque su sonrisa y su picardía todo lo avalan. Pero no es así: en el medio suele vender unos cuantos buzones. El riojano, que se cree el padre de Boca Juniors por su último 3-0 visitando la Bombonera con River en 2002 y por los recientes éxitos desde el banco de San Lorenzo, no debería olvidar que antes de concretar su primera victoria oficial sobre los primos como DT del Millo (2-0 en el Apertura 99 con goles de Aimar y Angel), antes fue protagonista estelar (así se define él hoy, aunque no juegue) de la peor racha histórica sufrida por cualquiera de los dos contendientes en la historia del Superclásico en el profesionalismo: ocho partidos oficiales sin vencer a Boca (hay que sumarle uno de Babington para llegar a los nueve). La serie incluyó uno en el 95 (0-0), los dos del 96 (2-3 y 1-4), dos en el 97 (3-3 y 1-2), dos en el 98 (2-3 y 0-0), y uno en el 99 (1-2), este último llegado al colmo del gallinismo, con un jugador más durante casi todo el partido, un penal a favor regalado y con el tercer arquero (Cristian Muñoz) en la portería rival. Seguro que el Pelado ahora va a decir que también sabe cómo ganarle a Boca.
Pero retomemos a River, que es el tema que nos ocupa. El equipo de Simeone posee, hoy, potencial para ganar la Copa y el campeonato local. Tiene lo más importante: materia prima, con recambio, en el sector del campo de juego más decisivo, que es donde se definen los partidos. Del medio hacia adelante. También tiene un DT trabajador, obsesivo, ganador y que ha demostrado que le llega al plantel. Le infundió una actitud, entrega y espíritu de lucha encomiables. Sin embargo, este River todavía debe encontrar un equilibrio que aún no mostró. El equilibrio estaría dado por mejorar los relevos para que no agarren mal parado en los contraataques (recordar los partidos con Central y Argentinos), bajar un par de cambios en ciertos pasajes y, sobre todo, saber defenderse con la pelota, retenerla por 2, 3, 4 minutos sin ponerla en riesgo. Es la mejor solución para no sufrir hasta el último segundo, para no vivir con la sensación inminente de que el rival en cualquier instante puede convertir un gol.
Ahora, la gran pregunta: ¿River debe apuntar a la Copa, al torneo o a los dos? Es imposible arrogarse el sentir de la mayoría; sólo con una encuesta masiva de un millón de hinchas se podría tener una tendencia. Desde esta columna, la intuición que uno maneja es la siguiente: si al simpatizante de River le ponen un papel en blanco donde le aseguran que va a ganar una de las dos, elegiría la Copa. Pero la Copa, y lo sabe toda la comunidad rojiblanca, siempre es más compleja. Por su sistema de disputa a partir de octavos no siempre la gana el que acumula más méritos, como suele pasar en un torneo de todos contra todos. Y además se da de patadas con la historia (es el equipo que más la jugó en el país y ocupa el cuarto puesto entre los ganadores argentinos). Entonces, da la sensación, en este momento, cuando se están por cumplir cuatro años sin una alegría (Clausura 04, con Astrada), que desde el presidente hasta el DT apuestan fuertemente a ganar algo, lo que sea. Y ese algo, parece ser el torneo doméstico. Lo afirmó con claridad José María Aguilar el viernes en La Red cuando destacó que él valora más la competencia local. Y parece seguirlo en el razonamiento Simeone, cuando supuestamente sentará a Alexis Sánchez y a Buonanotte, las dos figuras más desequilibrantes del equipo, en el banco de suplentes ante San Lorenzo. Contra Boca, casi seguro, irán de entrada.
Como en el fútbol, de Maradona para abajo (y también para arriba) todo es opinable, me permito disentir con la postura oficial. Repasemos un par de datos. A pesar del changüí de los 18 años sin títulos, River exhibe hoy 32 títulos locales en el profesionalismo. Le lleva 10 a Boca, su inmediato perseguidor, y tiene más que los 31 que suman los otros tres equipos grandes (14 de Independiente, 10 de San Lorenzo y 7 de Racing). O sea: es un afano.
En el ámbito internacional, en cambio, la cosecha de River, da lástima. Hay que asumirlo. Cinco Copas (2 Libertadores, 1 Intercontinental, 1 Supercopa, 1 Interamericana) en 48 años de competencias internacionales no tienen nada que ver con el linaje riverplatense. La cifra se vislumbra cada vez más pequeñita, además, si se la coloca al lado de los 17 trofeos internacionales de Boca, los 15 de Independiente, y aún frente a los 5 de Estudiantes y Vélez. Se sabe: en fútbol, no siempre 5 es igual a 5.
¿Por qué siempre le costó tanto a River en el ámbito internacional? Sin dudas, hay múltiples factores para enunciar. Por lo pronto, vale decir que las dos Libertadores que obtuvo las conquistó dejando en un segundo plano el torneo local. Así lo hizo Veira en la temporada 86/87 reservando a sus figuras para la Copa y así lo hizo, porque no le quedaba otra, Ramón Díaz en el Clausura 96. Recordemos que había empezado muy mal el campeonato y su salida del club quedó pendiente de la continuidad en la Libertadores, por lo que dejó a un lado el torneo doméstico. La historia ya sabemos cómo terminó: River ganó su segunda Libertadores en 1996 y 6 años después, Ramón Díaz –que en esa Libertadores era el tercer ayudante de campo detrás del DT Francescoli y sus colaboradores Astrada y Hernán Díaz- se convirtió en el entrenador más ganador de la historia del club.
Esto no significa que necesariamente si la dirigencia de River toma la decisión política de apostar a la Copa, va a levantarla. Pero es un paso que hay que dar. Eso hizo Boca hace 10 años con el advenimiento de Bianchi. Hasta ese momento, Boca tenía casi la misma cosecha internacional que River: 2 Libertadores, 1 Intercontinental, 1 Supercopa y alguna copita menor. El vendaval que lo llevó a la cúspide mundial como máximo ganador de Copas del planeta (en diciembre lo superó el Milan por una) se produjo en la última década con un objetivo claro, firme y respaldado con decisiones en los momentos cumbres: así sumaron 4 Libertadores, 2 Intercontinentales, 2 Sudamericanas y 2 Recopas, 10 Copitas, nada menos.
Siempre uno anhela lo que le falta. En estos últimos tiempos River recuperó la autoestima en el choque directo con Boca (van 5 partidos oficiales sin derrotas y la diferencia se redujo a 4 en el historial), tiene superabundancia de conquistas locales y, si bien hace mucho que no celebra un campeonato, en algún momento debe ser la hora de lanzarse a la conquista internacional. Y ahora es la hora.





Futbol Profesional



RAMON saco a river campeon:copa libertadores 96,apertura 96,clausura 97,apertura 97,supercopa 97,apertura 99 y clausura 02!hizo un TRIcampeon!dense cuenta manga de boludos!
AGUANTE RIVER!
A la pagina millonaria me desiluciono con las ultimas notas
no podes dare la derecha a bianchi y muchas cosas mas que no me gustaron.roja para la pagina millonaria!!
Ramón es, para mí, uno de los mejores técniocos que tuvimos. El mejor fútbol de la historia de River lo demostró en los 90'(a la Máquina no la pude ver, aclaro).
Con respecto al comentario irónico que hiciste, mencionando a Ramón Díaz como ayudante de campo haciendo alusión a que le armaban el equipo, dejame decirte que estás muy equivocado.
El Enzo fue al programa de Fantino y desmintió ese rumor, tajantemente. Veo que sos exitista, así que me voy a dar el lujo de serlo yo también. El Enzo, que "armaba" los quipos JAMAS apareció y siempre dio lástima contra Boca(le hizo un gol de penal en el apertura 94, otro de penal en el 2-4 en el monumental, y se cansó de perder contra Boca)Aclaro, es el máximo ídolo de River, pero ya que mostrás exitismo, qué mejor que criticar al máximo ídolo para demostrarte que a veces estás siendo injusto.
¿Por qué creo que sos injusto con Ramón? Es, como te dije, el DT más ganador. Tiene un ojo biónico con los jugadores. Bancó a Ángel cuando la gente no paraba de putearlo y mirá lo que terminó siendo en River.
¿Te acordás cómo puteaban a los jugadores de San Lorenzo durante el apertura 2006?
Llegó Ramón(seguramente Rambert y Orión le armaban el equipo según tu criterio) y convenció a Lavezzi de quedarse, lo motivó y fue figura del campeonato. Trajo a la Gata y a Ledesma, piezas claves para la obtención del clausura 2007. Y ahora estamos hasta las manos copn cagazo de que nos deje afuera.
Bienvenidas sean tus estadísticas, ya que te doy la razón en cuanto a las fanfarroneadas sin fundamentos de Ramón, pero de ahí a decir que le armaban el equipo...me parece que te equivocás.
UN ABRAZO DIEGO, Y UN ABRAZO AL RESTO DE LOS RIVERPLATENSES,
Brian.
P.D: a ver si este año se nos da, por favor.
me podrian decir que ganaron despues ??
no engañen mas a la hinchada riverplatense
RAMON DAS LASTIMA VOS TU EQUIPO Y POR SOBRE TODO EL BOLUDO DE ANDRES QUE LO UNICO QUE HIZO EN TODO EL PARTIDO FUE TIRARSE EN LA CANCHA QUE LE PASA LE TIENE MIEDO A LA CAMISETA!!!!
Que lindo seria ver como dejamos afuera a Ramoncito y su equipucho de la copa, esta puede ser una gran semana.
pd: quien les subio el ego a los cuervos? por favor...
AGUANTE RIVER!!!! EN UN RATO.
SALUDOS